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¿Cuándo fue la última vez que le examinaron los ojos?
Escrito por: John Kriak, Doctor en Farmacia
Farmacéutico de Rite Aid y especialista de cuidados para la diabetes en la Farmacia 4676 de Rite Aid, en Johnstown, PA
Debido a que la diabetes está relacionada con complicaciones crónicas, es muy importante mantener el nivel recomendado de glucosa en la sangre y cuidarse la salud. Si el nivel de glucosa en la sangre se mantiene durante mucho tiempo por encima de lo normal, es posible que surjan problemas con los ojos, como la retinopatía diabética. Un nivel elevado de glucosa en la sangre puede dañar los pequeños vasos sanguíneos (capilares) que nutren la retina del ojo, lo que causa retinopatía.1
La retinopatía diabética puede ser no proliferante o proliferante (también conocida como "no proliferativa" y "proliferativa"). La retinopatía no proliferante es menos grave y más común. La retinopatía no proliferante más leve no causa la pérdida de la vista y usualmente no presenta síntomas. Aunque este tipo de retinopatía no requiere tratamiento, es importante atenderse con un oftalmólogo al menos una vez al año para asegurarse de que no empeore.
La retinopatía no proliferante más leve puede alcanzar un nivel de gravedad o convertirse en una retinopatía proliferante si el nivel de glucosa en la sangre se mantiene por encima de lo normal o si el paciente no se hace un examen anual de los ojos. Esas formas graves de retinopatía pueden causar pérdida de la vista e incluso ceguera2; de hecho, la retinopatía diabética es la causa principal de la ceguera en las personas de 20 a 74 años de edad. 3,4
La probabilidad de padecer de retinopatía está muy relacionada con el tiempo que la persona ha padecido de diabetes y lo bien que han controlado su nivel de glucosa en la sangre.2,4 También se ha demostrado que la hipertensión puede aumentar el riesgo de padecer de retinopatía.5 Por estas razones, se recomienda que todas las personas diabéticas se hagan un examen completo de los ojos cuando se les diagnostica la enfermedad, y después anualmente. Como el embarazo puede empeorar los problemas de los ojos, también se recomienda que las mujeres que planean un embarazo se examinen los ojos antes de concebir y después en el primer trimestre del embarazo.4 Es posible que los oftalmólogos recomienden exámenes más frecuentes de los ojos si detectan una retinopatía progresiva.
Los exámenes anuales de los ojos son muy importantes, ya que actualmente hay tratamientos que pueden prevenir la pérdida de la vista. La fotocoagulación (un tipo de terapia con láser) o la cirugía se usan para el tratamiento de la retinopatía diabética y son más eficaces en las primeras etapas de la retinopatía, antes de que haya pérdida de la vista. Los exámenes de los ojos también son útiles para diagnosticar otras complicaciones de la vista, como el glaucoma y las cataratas, padecimientos para los que la diabetes constituye un factor de riesgo.1
En resumen, la clave para prevenir las enfermedades de los ojos, como la retinopatía diabética, es que usted mantenga un buen control de glucosa en la sangre, además de incorporar en su plan de cuidados para la diabetes una dieta adecuada, ejercicios y medicamentos, además de cuidarse la salud.
Fuentes de consulta:
- Funnell M. Eye Disease and Adaptive Diabetes Education; A Core Curriculum for Diabetes Education 3rd Edition, ADA: 681-706.
- Ciulla TA, Amador AG, and Zinman B. Diabetic Retinopathy and Diabetic Macular Edema. Diabetes Care. 2003; 26: 2653-2664.
- American Diabetes Association. Diabetes facts and figures. Disponsible en: http://www.diabetes.org. Visitado el 28 de junio del 2004.
- Fong DS, Aiello L, Gardner TW, et al. Retinopathy in Diabetes. Diabetes Care. Diabetes Care. 2004; 27: S84-87.
- UK Prospective Diabetes Study Group: Tight blood pressure control and risk of macrovascular and microvascular complications in type 2 diabetes: UKPDS 38. BMJ 1998; 317: 708?713.
